Rinoplastia




POR QUÉ ELEGIRNOS
La nariz se integra con el resto de los rasgos para un equilibrio natural.
Corrección de desviaciones septales que afectan la función respiratoria.
Técnica que respeta la identidad de cada paciente. Sin cambios drásticos.
Cada plan quirúrgico se diseña según la anatomía y los objetivos del paciente.
Cambios que impactan la autopercepción y el bienestar emocional del paciente.
Procedimiento realizado bajo los más altos estándares de seguridad y ética médica.
PROCEDIMIENTOS
La nariz se integra con el resto de los rasgos para un equilibrio natural.
Todas las incisiones se realizan dentro de las fosas nasales. Sin cicatrices externas visibles.
Corrección de resultados insatisfactorios de una cirugía previa. Requiere planificación detallada.
Corrección del tabique nasal desviado para mejorar la respiración. Puede combinarse con rinoplastia estética.
Correcciones menores sin cirugía usando rellenos. Resultados temporales ideales para pequeños ajustes.
Mejora la apariencia de la nariz respetando los rasgos étnicos y la identidad del paciente.
Reposo inicial
Primer control
Retorno gradual
Recuperación avanzada
Etapa final de recuperaciónl
Reposo inicial
Reposo en casa, control de inflamación y seguimiento de todas las recomendaciones médicas.
Primer control
Evaluación médica para revisar la evolución y resolver cualquier inquietud del paciente.
Retorno gradual
La inflamación continúa disminuyendo y es posible retomar algunas actividades diarias siguiendo las indicaciones médicas.
Recuperación avanzada
La nariz continúa desinflamándose y el nuevo contorno comienza a apreciarse con mayor claridad.
Etapa final de recuperación
La inflamación residual desaparece progresivamente y se observa el resultado definitivo de la cirugía.
La gran mayoría de las veces, el dolor se controla de manera adecuada con analgésicos. Puede haber alguna incomodidad en los primeros días del postoperatorio cuando se dejan tapones nasales que se utilizan de forma temporal.
La inflamación o la presencia de morados (equimosis) varía en cada paciente y se va resolviendo con el paso de los días.
Los cambios iniciales suelen ser visibles durante las primeras semanas. La evolución posterior al procedimiento continúa de forma gradual y puede extenderse durante varios meses, e incluso hasta un año, de acuerdo con el proceso de cicatrización y las características individuales de cada paciente.
La posibilidad de obtener un beneficio funcional dependerá de las características y necesidades de cada paciente. Durante la valoración médica se determinará si existe una alteración estructural y si el procedimiento puede contribuir a mejorar la función respiratoria. En estos casos, el procedimiento puede incluir una septorrinoplastia.